.

En cuanto a la revelación privada siempre es bueno recordar lo siguiente.

 

El Espíritu Santo permanentemente ha guiado y continúa guiando a su iglesia, dándole nuevas luces en su caminar.
La ha iluminado a través de los profetas, de los Padres de la Iglesia, de los Santos, de los concilios y sínodos de obispos.

 

Vivimos tiempos difíciles.

 Escuchamos acerca de inestabilidad financiera, desastres naturales y revueltas callejeras. Los medios de comunicación nos aturden y saturan y con malas noticias: secuestros, extorsiones, asesinatos y corrupción de la clase política.


Somos testigos, de cómo cada vez más se niega y se tergiversa la verdad. Se le cambia de nombre a las cosas para que al pecado no se le vea como pecado.


La conciencia se nos ha obnubilado, se nos ha adormecido. Se engaña, se comete fraude, se difama, se calumnia y se hace leña del árbol caído; se comete adulterio, fornicación y toda clase de impurezas, aduciendo que "yo no robo ni mato".


En muchas personas se percibe sentimientos de desánimo, incertidumbre e inseguridad. Se encuentran confundidas sin saber a quién, a donde recurrir para encontrar la fuente de la verdad.


Nosotros los verdaderos cristianos, los católicos, los que confiamos en Dios, tenemos en las Sagradas Escrituras, en La Tradición Apostólica y en el Magisterio de la Iglesia, el depósito y la fuente de nuestra fe. Aquí está contenido lo que los hijos de Dios requerimos para nuestra salvación.


El Espíritu Santo permanentemente ha guiado y continúa guiando a su iglesia, dándole nuevas luces en su caminar.
La ha iluminado a través de los profetas, de los Padres de la Iglesia, de los Santos, de los concilios y sínodos de obispos.

 

También nos a iluminado a través de REVELACIONES PRIVADAS:
Como a Santo Domingo de Guzmán a quién en el año 1208 le dio el (Santo Rosario) como medio eficacísimo de obtener su maternal intercesión.

 

 

 

 


Como a San Simón Stock en 1251 a quien le otorgó el (Escapulario del Carmen) como signo visible de nuestra confianza y abandono a su maternal cuidado, con la promesa de rescatarnos del purgatorio el sábado siguiente después de nuestra muerte.

 


Con la aparición de Guadalupe en México en 1531 donde se nos muestra como (Madre amorosa v evangelizadora de América).

 

 

 

A Santa Margarita María Alacoque en el año 1675 pidiéndole desagravio a Jesús sacramentado mediante ia (devoción al Sagrado Corazón de Jesús y la Comunión Sacramental durante nueve primeros viernes de mes).

 


 

 

A Santa Catalina Labouré en el año de 1830 a quien le da la (Medalla Milagrosa) como medio infalible de conversión. 

 


La aparición en Fátima Portugal a Lucía, Jacinta y Francisco en 1917 donde les pide el (desagravio al inmaculado corazón de María mediante la Comunión Sacramental durante 5 primeros sábados de mes).


En Lourdes Francia a Bernardita en 1958 donde se le reveló como (La Inmaculada Concepción). 

 


A la beata Sor María Faustina Kowalska entre los años 1931-1938 a quien le reveló y confió la propagación de la (devoción a la Divina Misericordia).

 

 

 


En Akita Japón a Sor Agnes Katsuko Sasagawa en 1973 a quien le (complementó el mensaje de Fátima y le confirmó el próximo anuncio del 5° dogma Mariano).


En Medjugorje donde se les apareció a 6 niños bajo la advocación de (Reina de la Paz)

 

 

 


Y más recientemente a Bernabé Nwoye en Olo Nigeria entre los años 1997-2001 a quien le reveló y confió la propagación de la (devoción a la Sangre Preciosa de Jesucristo).


Aún en vida mortal en su advocación de Virgen del Pilar, la Santísima siempre Virgen María, iluminó la misión apostólica y misionera de la iglesia de su hijo. Hoy en día prácticamente no existe pueblo o nación sin huella de su acción amorosa.


Cada vez más se hace patente la intervención de la Santísima siempre Virgen María como mensajera y profetisa de Dios, como madre de la Iglesia y esposa del Espíritu Santo.


También se ha intensificado la voz de numerosos profetas en todo el mundo, que claman con valentía y en obediencia el mandato del cielo.


Con amorosa insistencia la Santísima siempre Virgen María y los profetas de Dios, en muchos lugares y en múltiples ocasiones, nos anuncian la INMINENCIA de lo que hemos pedido en el Padre Nuestro desde hace más de 2,000 años, la venida del Reino de Dios a la tierra. Nos anuncian nuestra liberación a través del Glorioso Reinado de los Sagrados Corazones de Jesús y María.


Con lágrimas de sangre y corazón adolorido, nuestra Madre nos anuncia también que antes de la instauración del Reino de Dios entre nosotros, antes de que vivamos en las tierras y cielos nuevos, la humanidad entera y su iglesia deberemos ser acrisolados como el oro en el fuego. Deberemos subir con Jesús al patíbulo de la Cruz y beber con Él del Cáliz del sufrimiento.


No nos anuncian el fin del mundo, sino el FINAL DE LOS TIEMPOS. La proximidad de catástrofes naturales de gran magnitud, hambruna, nuevas y grandes epidemias, la caída estrepitosa e irreversible de la economía en Estados Unidos y Europa, arrastrando al colapso financiero a todo el mundo. Una nueva guerra entre Israel y los países árabes, la sorpresiva invasión militar comunista a Europa, la promulgación del 5° Dogma Mariano "María Corredentora, Abogada y Mediadora", con el más grande cisma al interior de la Iglesia Católica. 


Nos urgen a recibir en estado de gracia EL AVISO que nos mostrará mediante la iluminación de conciencia el estado de nuestra alma ante los ojos de Dios. Nos piden no esperar hasta El MILAGRO que acontecerá en los lugares de apariciones marianas auténticas, como último esfuerzo de la Misericordia de Dios para atraernos a la conversión, para no enfrentar su JUSTICIA en la gran PURIFICACIÓN mundial que viviremos los hombres y mujeres de este tiempo, junto con todo lo creado, con la aparición del ANTICRISTO.

 

Nos piden a todos los fieles, a todos los consagrados, al resto fiel, a entregarnos sin tardanza, con valentía, sin reservas y con renovados ánimos, a la vida sacramental, a la vida de oración, de sacrificio, ayuno y caridad.

 

Nos urge sobre todo a hacer REPARACIÓN POR NUESTROS PECADOS Y LOS PECADOS DEL MUNDO ENTERO.
Nos piden ser verdadera sal de la tierra y luz del mundo, porque el discípulo no puede ser más que su maestro y el que no recoge con Él, desparrama.


Los hombres y mujeres del siglo XXI, auto suficientes e inteligentes, no queremos, no nos gusta escuchar de estas cosas, por que si escuchamos, nos arriesgamos a creer y entonces resulta que nos tocaría cambiar, y no queremos creer, ni queremos cambiar.


Los verdaderos católicos, tal parece que creemos que con nuestra cerrazón a ultranza, estamos "defendiendo" a la Santa Iglesia de Jesucristo. No nos percatamos que en ocasiones nos oponemos a la acción del Espíritu Santo.
Al escuchar hablar de estas algunos dicen que "el final de los tiempos le va llegando al que se va muriendo", que "los hermanos separados han clamado calamidades apocalípticas desde hace 30 años y nada ha ocurrido".


Sí creemos, pero en los mensajes de las apariciones marianas de "antes". Las de ahora no por que quien sabe. No creemos porque no las conocemos y no las conocemos porque no queremos.


Creemos que Moisés, Elías, Daniel e Isaías y Juan el Bautista si eran mensajeros de Dios, pero a los profetas que Dios nos envía ahora, no queremos escucharlos. Hoy como antaño ninguno da el ancho; ninguno está a la altura de nuestras expectativas.


La jerarquía de la Santa Madre Iglesia nos expone que la enseñanza esta completa y acabada en la REVELACIÓN PUBLICA, en el Antiguo y Nuevo Testamento. Toda la REVELACIÓN PRIVADA está contenida en la Sagrada Escritura. La misión del Espíritu Santo a través de las revelaciones privadas, es la de explicar la enseñanza ya existente. Hacer comprensible de forma clara y gradual las verdades de la fe contenidas en la revelación pública.


De todos sus miembros, la Santa Madre Iglesia, exige nuestra fe en la Revelación Pública en la que Dios mismo nos habla. La revelación privada en una ayuda para la fe y no nos exige creer en ella. Cuando la Iglesia aprueba revelaciones privadas, nos la presenta únicamente como probables y piadosamente creíbles.


La Jerarquía de nuestra Santa Iglesia permanece cauta y vigilante de las revelaciones privadas, pues bien conoce la acción destructora y de infiltración del padre de la mentira. Debe analizar que el contenido de la revelación privada no valla en contra de la revelación pública, de la fe y Enseñanza de la Iglesia. Debe cerciorarse que el vidente, profeta o místico observe vida de obediencia y santidad.

 Debe esperar a ver que los frutos de dicha revelación privada sean la conversión, vida sacramental, oración, caridad y santidad.
Para la Jerarquía de la Santa Iglesia es preferible posponer la aprobación de muchas revelaciones privadas auténticas, que aprobar apresuradamente entre ellas, una, con error escondido.

 

No obstante, la Santa Madre Iglesia, con la sabiduría que le viene del Espíritu Santo, conocedora de que la Tercera Persona de la Santísima Trinidad sopla cuando quiere, como quiere y sobre quién quiere, deja siempre la puerta abierta a sus manifestaciones.


El canon 1399 prohibía por derecho la publicación de ciertos libros tales como aquellos que tratan de revelaciones, visiones, profecías y milagros, mientras que el canon 2318 prohibía a los católicos visitar sitios de apariciones no reconocidos por la iglesia y conllevaba castigos en contra de aquellos que violaban las leyes de censura y prohibición.
Ambos cánones fueron derogados mediante un decreto de la "Congregación Sagrada para la Doctrina de la Fe". 


Este decreto de abrogación fue aprobado el 14 de octubre de 1966 por Su Santidad el Pontífice Soberano Pablo VI, quien ordenó a la misma vez la publicación. Esta aprobación por el Santo Padre tomó lugar durante una audiencia con Su Eminencia Cardinal Ottaviani, Pro-Prefecto para la "Congregación Sagrada para La Doctrina de la Fe."

 El decreto fue hecho en Roma, el 15 de noviembre de 1966, y tiene la firma de: A. Cardinal Ottaviani, Pro-Prefecto, B. Párente, Secretario. Así mismo "aquellos que hayan incurrido censura tratada en el Canon 2318 serán absueltos por los hechos de abrogación de este Canon". Cardinal Ottaviani.
El decreto de derogación fue publicado en los "Actos Oficiales de la Santa Sede" (A.A.S.) 58/16, fechada el 29 de Diciembre de 1966 y tomó efecto tres meses después de su publicación, el 29 de Marzo de 1967.


A partir del 29 de marzo de 1967, los católicos tienen el permiso a hacer publicaciones sobre revelaciones, visiones, profecías y milagros, que no pongan en peligro la fe y la moral, sin el imprimátur o Nihil-Obstat, o de otro permiso, sometiéndose incondicionalmente al dictamen final y oficial del Magisterio eclesiástico con respecto a los eventos en curso de investigación.


Así mismo es permitido que los católicos puedan frecuentar sitios de apariciones, hasta esos no reconocidos por los ordinarios de la diócesis o por el Santo Padre, dado que los visitantes católicos que visitan o frecuentan estos sitios tienen que respetar la fe y la moral. Sin embargo, no están sujetos a ninguna disciplina eclesiástica, ni por sus oraciones públicas. Se requiere permiso solamente para la celebración de la Santa Misa o cualquier otro servicio religioso.


Atendamos pues la recomendación del Papa Urbano VIII que en 1636 nos dijo: "En cuanto a las revelaciones privadas, es mejor creer que no creer en ellas; por que si crees y resultan ser verdaderas, te sentirás feliz de que creíste porque nuestra Santa Madre lo pidió. Y si resultan ser falsas, tú recibes todas tas bendiciones como su fueran verdaderas, porque creíste que eran verdad".


Escuchemos también al apóstol Pablo que nos dice en su Primera Carta a los Tesalonicenses (5 19-21) no apaguéis el Espíritu, no despreciéis las profecías: examinad cada cosa y quedaos con lo bueno" (esta es palabra de Dios. Te alabamos Señor).


No cerremos nuestros oídos ni nuestros corazones a los pedidos amorosos de nuestra madre. El que tenga oídos para oír que oiga.

IMPORTANTE
.
A raíz del documento de su Santidad el Papa Pablo VI publicado el 15 de septiembre de 1966 unido al decreto de la congregación para la propagación de la FE.A.A.S. N.58/16 del 29 de diciembre de 1986, ya no está prohibido distribuir sin el imprímátur de la iglesia, escrito o trabajos relacionados a nuevas apariciones de Nuestro Sr. Jesucristo, la Santísima Virgen María, Santos. Ángeles etc... Siempre y cuando sean piadosamente creíbles se les da un asentimiento solo de fe humana y no poseen atributo dogmático.

 En el rango de revelaciones privadas deberán estar apegadas a sano Magisterio de la Iglesia, en concordancia absoluta con la revelación pública contenida en las Sagradas Escrituras a La enseñanza de los Santos Padres de la Iglesia y a la doctrina de la Santa Madre Iglesia Católica a la cual nos sometemos dócilmente a sus observancias e indicaciones. Declaramos nuestra su misión unidad y obediencia al Santo Padre Benedicto XVI a los Cardenales, Obispos y Sacerdotes en comunión con él y deseamos mediante este sometimiento que venga ya a la tierra el Reinado Triunfante, Hermoso y Glorioso de Los Sagrados Corazones de Jesús y María.


Los mensajes recibidos por el "Discípulo" inician el 24 de junio de 1984 y terminan e! 13 de octubre del año 2009, el reverendo padre Fray Idelfonso León; (Q.E.P.D.) en entrevista y oración con el Discípulo en ocasiones recibe los mensajes grabándolos en cinta magnetofónica reconociendo algunos idiomas antiguos entre ellos el lenguaje materno de Nuestro Señor Jesucristo e! arameo, entre otros, el griego, latín y árabe. Durante los años 1989 y 1992 el Discípulo es sometido a diferentes pruebas de carácter científico para determinar su estado y ritmo cerebral antes, y después de recibir los mensajes, encontrándose en perfecto equilibrio en salud mental y emocional. Es impresionante una serie de mensajes llamados universales por la forma momento y tiempo en que fueron recibidos y documentados, son 8 mensajes de la Santísima Virgen María y 7 de Nuestro Señor Jesucristo, compendiados en un solo volumen para facilitar su lectura y comprensión. Además del impresionante brote del agua en el cerro llamado "Bachoco" lo cual fue documentado para información de autoridades eclesiásticas.'

 

 

18 jul 2015

                 PRINCIPIO

IMPORTANTE: En Cuanto a las Revelaciones Privadas

 

La Jerarquía de nuestra Santa Iglesia permanece cauta y vigilante de las revelaciones privadas, pues bien conoce la acción destructora y de infiltración del padre de la mentira.

Debe analizar que el contenido de la revelación privada no valla en contra de la revelación pública, de la fe y Enseñanza de la Iglesia. Debe cerciorarse que el vidente, profeta o místico observe vida de obediencia y santidad.

 Debe esperar a ver que los frutos de dicha revelación privada sean la conversión, vida sacramental, oración, caridad y santidad.
Para la Jerarquía de la Santa Iglesia es preferible posponer la aprobación de muchas revelaciones privadas auténticas, que aprobar apresuradamente entre ellas, una, con error escondido.

 

No obstante, la Santa Madre Iglesia, con la sabiduría que le viene del Espíritu Santo, conocedora de que la Tercera Persona de la Santísima Trinidad sopla cuando quiere, como quiere y sobre quién quiere, deja siempre la puerta abierta a sus manifestaciones.


 

A partir del 29 de marzo de 1967, los católicos tienen el permiso a hacer publicaciones sobre revelaciones, visiones, profecías y milagros, que no pongan en peligro la fe y la moral, sin el imprimátur o Nihil-Obstat, o de otro permiso, sometiéndose incondicionalmente al dictamen final y oficial del Magisterio eclesiástico con respecto a los eventos en curso de investigación.


Así mismo es permitido que los católicos puedan frecuentar sitios de apariciones, hasta esos no reconocidos por los ordinarios de la diócesis o por el Santo Padre, dado que los visitantes católicos que visitan o frecuentan estos sitios tienen que respetar la fe y la moral. Sin embargo, no están sujetos a ninguna disciplina eclesiástica, ni por sus oraciones públicas. Se requiere permiso solamente para la celebración de la Santa Misa o cualquier otro servicio religioso.


Atendamos pues la recomendación del Papa Urbano VIII que en 1636 nos dijo: "En cuanto a las revelaciones privadas, es mejor creer que no creer en ellas; por que si crees y resultan ser verdaderas, te sentirás feliz de que creíste porque nuestra Santa Madre lo pidió. Y si resultan ser falsas, tú recibes todas tas bendiciones como su fueran verdaderas, porque creíste que eran verdad".


Escuchemos también al apóstol Pablo que nos dice en su Primera Carta a los Tesalonicenses (5 19-21) no apaguéis el Espíritu, no despreciéis las profecías: examinad cada cosa y quedaos con lo bueno" (esta es palabra de Dios. Te alabamos Señor).


No cerremos nuestros oídos ni nuestros corazones a los pedidos amorosos de nuestra madre. El que tenga oídos para oír que oiga.

Mexico D.F.  24 de junio del 2010.

IMPORTANTE

A raíz del documento de su Santidad el Papa Pablo VI publicado el 15 de septiembre de 1966 unido al decreto de la congregación para la propagación de la FE.A.A.S. N.58/16 del 29 de diciembre de 1986, ya no está prohibido distribuir sin el imprímátur de la iglesia, escrito o trabajos relacionados a nuevas apariciones de Nuestro Sr. Jesucristo, la Santísima Virgen María, Santos. Ángeles etc...

 

Siempre y cuando sean piadosamente creíbles se les da un asentimiento solo de fe humana y no poseen atributo dogmático.

 En el rango de revelaciones privadas deberán estar apegadas a sano Magisterio de la Iglesia, en concordancia absoluta con la revelación pública contenida en las Sagradas Escrituras a La enseñanza de los Santos Padres de la Iglesia y a la doctrina de la Santa Madre Iglesia Católica a la cual nos sometemos dócilmente a sus observancias e indicaciones.

 

Declaramos nuestra su misión unidad y obediencia al Santo Padre Benedicto XVI a los Cardenales, Obispos y Sacerdotes en comunión con él y deseamos mediante este sometimiento que venga ya a la tierra el Reinado Triunfante, Hermoso y Glorioso de Los Sagrados Corazones de Jesús y María.


 

Los mensajes recibidos por el "Discípulo" inician el 24 de junio de 1984 y el reverendo padre Fray Ildefonso León; (Q.E.P.D.) en entrevista y oración con el Discípulo,  graba en ocasiones,   los mensajes  en cinta magnetofónica; reconociendo algunos idiomas antiguos.

Entre ellos, el lenguaje materno de Nuestro Señor Jesucristo, e! arameo, así cómo griego, latín y árabe.

 

Durante los años 1989 y 1992 el Discípulo es sometido a diferentes pruebas de carácter científico para determinar su estado y ritmo cerebral antes, y después de recibir los mensajes, encontrándose en perfecto equilibrio en salud mental y emocional.

Son impresionantes una serie de mensajes llamados universales por la forma momento y tiempo en que fueron recibidos y documentados, son 8 mensajes de la Santísima Virgen María y 7 de Nuestro Señor Jesucristo. Además del impresionante brote del agua en el cerro llamado "Bachoco" lo cual fue documentado para información de autoridades eclesiásticas.'

Santos Patronos del Apostolado.

San José

San Sebastián   y

Santa Filomena